Rosh HaShana 5775

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Hekev

hekev
La parashá de esta semana empieza diciendo que cuando hayamos entendido, hayamos cuidado y hayamos cumplido las leyes que D´s nos dio, Él guardará el Pacto y la Benevolencia que nos prometió a los Patriarcas y sus descendientes. Esta primera línea ya es un resumen de toda la parashá.
Un pasaje clave de esta sección es el segundo párrafo del Shemá (Deut. 11:13-21) que declara la aceptación por los judíos de los mandamientos y su cumplimiento como prueba de su lealtad a D´s. Habla del principio fundamental en el judaísmo de recompensa y bendición que está basado en el cumplimiento de los mandamientos de D´s. Según Rabbi Mosheh David Vali, no debemos confundir recompensa con bendición. La recompensa por el cumplimiento de las mitvot se origina en una actitud espiritual, por lo que la recompensa sucederá también en el mundo espiritual. La Torá propone una vida normativa que redunda en la protección de la débil constitución de las personas. La Torá promete la eliminación de los obstáculos cuya voluntad espiritual se traduzca en actos, en acción.
La bendición de D´s está relacionada con el funcionamiento normal de la naturaleza. La bendición se extiende más a lo físico, a lo material, p.ej. cuando nos bendice con la tierra prometida, tierra de trigo, cebada, viñas, higueras, granadas, olivares, y miel de la dulzura de los dátiles. También cuando nos dice “No habrá en ti hombre o mujer estéril, ni en tus animales” (Deut 7:14).
Por medio del recordatorio de Moisés en Devarim, nos informa que en los momentos en que nos hemos acercado a D´s, nos ha protegido, y muy diferente a aquellos momentos en que nos hemos alejado de Él. También, en la medida que cumplimos las mitvot nos hacemos más fuertes y alejamos de nosotros la enfermedad. La bendición es un precepto por comisión.

Es interesante notar que según Abravanel, hay tres tipos de Brajot en el Tanaj:

  • Cuando D´s bendice al hombre sobre la persona el bien y la abundancia.
  • Cuando el hombre bendice a D´s, lo reconoce, agradece y loa.
  • Cuando el hombre bendice a su prójimo para recibir los mejores deseos de bien y de abundancia.

Rabbi Iehudah Halevi precisa que la berajah tiene por función establecer una distinción entre lo sagrado y lo profano. En esta parashá aparece el versículo en que se basa el Birkat HaMazon (Deut. 8:10). Es importante recitarlo después de las comidas que incluyen pan. Tenemos que ser agradecidos y bendecir a D´s por todo lo que nos ha dado y confiar en Él.

Deborah

Masei

 

     En estmasseia parashá se relatan los cuarenta viajes (masaot) de los hijos de Israel, que salieron de la tierra de Mitzraim de la mano de Moshé y Aharón, hasta su establecimiento en las planicies de Moab, en la ribera oriental del río Jordán, frente a la Tierra de Canaan.

El eterno ordena a Moshé designar seis ciudades de refugio entre las ciudades Levitas, “y allí huirá el homicida, que haya matado a una persona sin intención” (asesinos involuntarios).

Majlá, Tirtzá, Milcá y Noá, hijas de Tzelofjad, se casan con los hijos de sus tíos, de su propia tribu de Manasseh, permaneciendo el patrimonio de ellas sin que pase por la herencia a otra tribu.

Se relata también en esta parashá la muerte de Aharón (33:38) “Aharón el Kohén ascendió al Monte Hor por la palabra del Eterno y murió ahí…” Rashí interpreta “por la palabra del Eterno” la enseñanza que Aharón murió con un beso divino. El concepto de “Mitat Haneshika” la muerte del beso, se refiere a muerte natural sin sufrimiento. Tenemos miedo a los sufrimientos y por eso la aceptación de la muerte como designio divino.

Este shabat se denomina “Shabat Jazak”, celebramos la conclusión del Sefer Bemidbar y cuando terminamos de leer el último versículo, nos levantamos y decimos: “Jazak, Jazak Venitzjazek”…  ¡Sé Fuerte!, y que podamos ser fortalecidos. Es la afirmación de que hemos tenido fuerza para estudiar Torá y hemos terminado un libro, y tenemos la esperanza y el propósito de proseguir el estudio del mensaje revelado por el Eterno. Se menciona como única cualidad la fuerza, en base a lo relatado en el Talmud “Hay cuatro cosas que requieren fuerza. Son ellas: la Torá (su estudio), las buenas acciones, la oración y la sociabilidad.” (Berajot 32b).                    Shabat Shalóm !!!            Jose M.

Matot

matot

Esta la parashá Matot, nos habla de votos y juramentos restrictivos. “Cuando formules un voto ante Adonai, tu Di.s, no habrás de tardar en cumplirlo;…. Pero cuando te abstuvieres de formular votos, no habrá en ti pecado.” (Devarim 23.22-34)
Di.s instruye a Moisés buscar venganza con los Midianitas. Los israelitas se enfrentan a Midián, y matan a los cinco reyes midianitas, Evi, Rekem, Tzur, Hur y Reva, y al profeta malvado Balaam.
Moisés les da una reprimenda a los oficiales por tomar cautivas a las mujeres, porque estas fueran las que indujeran al pueblo judío a pecar.
Se cuenta y se hace distribución del botín de guerra. Los comandantes informan a Moisés que han contado los israelitas y no faltaba ni una sola persona.
Las tribus de Gad y Reuven le piden a Moises permanecer en las tierras donde están al este del Jordán, y sin entrar en Israel con sus cantidades de ganado, puesto que la tierra donde están es buena para que prospere su ganado. Moisés se enfada con ellos pensando que no quieren acompañar a los otros tribus en tomar la tierra después de cruzar el rio Jordan. Pero estos aseguran que primero ayudarán a los demás israelitas a hacer la guerra y conquistar Israel y después regresarán al este del Jordán. Moisés acepta su petición con la condición de que cumplan su parte del trato.
Shabat Shalóm,
José M.

Pinjas (Bamidbar 25:10–30:1)

pinjas

En esta parashá, Hashem le ordena a Moshé que le informe a Pinjas que en recompensa por su acto intrépido al matar al príncipe de la tribu de Shimón, Zimrí y a la princesa midianita Cazbí, habrá de recibir un premio, el “pacto de la paz” y la kehuná (sacerdocio).
Hashem también ordena a Moshé que el pueblo mantenga un estado de enemistad con los midianitas, pues ellos fueron los que incitaron al pueblo judío al pecado.
El Eterno les dice a Moshé y Elazar que cuenten al pueblo judío, que hagan un censo. La cantidad de hombres aptos para servir en el ejército, de entre 20 y 60 años, es de 601.730. La Torá enumera los nombres de las familias de cada una de las tribus. Moshe es instruido sobre el modo de como debe de distribuir la Tierra entre las tríbus y las familias de Israel. Se registra la cantidad de familias que componen la tribu levita. Las cinco hijas de Tzlofjad piden a Moshé que les conceda la porción que le pertenece a su padre, quién muere sin hijos varones; Hashem acepta su pedido, ante la pregunta de Moshé de sobre cuál debe ser el veredicto, considerándolo justo y lo incorpora dentro de las leyes de herencia de la Torá.
Hashem le ordena a Moshé que suba a la montaña y contemple la Tierra a la que el pueblo judío pronto habrá de ingresar, si bién el mismo Moshé no entrará a ella. Este le pide a Hashem que designe al lider que será su sucesor y es elegido Yehoshua ben Nun, en presencia de toda la nación y será él que introduzca al pueblo a la Tierra de Israel.
La parashá concluye con enseñanzas especiales referidas al servicio del Beit Hamikdash, con una detallada lista de ofrendas diarias, las adicionales traídas en Shabat, Rosh Jodesh y las festividades de Pesaj, Shavuot, Rosh Hashaná, Iom Kipur, Sucot y Sheminí Atzeret.
Shabat Shalóm,  
Jose M.

Ajarei Mot

(Vaikrá 16:1 – 18: 30) “Y el Eterno dijo a Moisés después de la muerte de los dos hijos (Nadav y Avihú) de Aharón…” (16:1). Se le dijo a Aharón que entrara en el Kodesh Kodashim (Sanctasantorum) una vez por año en Iom Kipur. Ese día se expiaban los pecados cometidos por la comunidad, incluyendo los de los cohen, el Santuario era purificado por si hubieran entrado en él judíos ritualmente impuros.

Ese mismo día el Cohen Gadol ataviado mayormente con ropas blancas antes que doradas, realizaba ofrendas quemadas de pecado, ofrecidas por sí mismo y otras en nombre del pueblo.

Aharón tomó un puñado de incienso y entrando en el Kodesh Kodasim lo arrojó sobre el carbón del Altar y toda la cubierta del Arca se cubrió de una nube de humo. Y de la congregación de los hijos de Israel tomó dos machos cabríos y el Cohen Gadol echó a suerte para determinar cuál sería sacrificado, “…pues uno será para el Eterno y otro para Azazel,” (16:8) apoyando sobre la cabeza del otro su mano y confesó los pecados del pueblo y luego lo arrojó desde un acantilado, simbolizando la remoción del pecado del pueblo. Ordenándose a los judíos guardar de forma permanente ese día como el Shabat más solemne, en el cuál todo miembro de la Casa de Israel debía afligirse ayunando y arrepintiéndose de sus pecados (el gran día que los judíos se purifican de todos sus pecados Iom Kipur “Día del Perdón”).

Se advirtió al pueblo nuevamente que los sacrificios solamente podían hacerse en el Altar del Santuario. Ofrecerlos en el lugar elegido por uno mismo sería idolatría. Si alguien deseaba sacrificar un animal para comer en el periodo del desierto, debía traerlo como ofrenda de paz. Se promulgaron las leyes que prohíben comer un animal sin haber sido sacrificado ritualmente, así como la ingesta de sangre.

Recordando al pueblo el observar un alto nivel de conducta moral, para poder seguir siendo el elegido de Hashem. Otras naciones habían sido destruidas a consecuencia de la conducta inmoral de sus miembros y el mismo destino les esperaba a los Benei Israél si actuaban de igual modo.

Shalom, Jose M.